Es el servicio de acompañar sensiblemente a una familia que acaba de dar a luz, en el procesamiento de su propia placenta para que sea utilizada como medicina natural, homeopatía, arte orgánico o ritual. En líneas generales, tras el nacimiento la placenta se refrigera inmediatamente y luego se deshidrata, se muele y con el polvo se rellenan las cápsulas. Con la placenta también se puede realizar smothies, glóbulos y extractos homeopáticos, tinturas, cosmética (pomadas, oleos, shampoo, jabones), grabados artísticos, parches cicatrizantes y tambores con las membranas amnióticas, atrapasueños y mordedores con el cordón umbilical, hasta joyas y chocolates se puede elaborar con la grandiosa placenta.